Costa Rica enfrenta una coyuntura crítica en materia de seguridad, con un incremento sostenido en homicidios que afecta desproporcionadamente a la población joven (68% de las víctimas entre 18-39 años en 2025). Este fenómeno refleja la penetración de estructuras criminales transnacionales que operan con lógicas de reclutamiento juvenil y sicariato profesionalizado (+500% desde 2021). La presidenta electa Laura Fernández plantea un giro estratégico hacia políticas de ‘mano dura’, inspirada en modelos regionales (Bukele) pero con matices tecnocráticos (colaboración con DEA/FBI). La volatilidad política surge de tensiones entre garantías constitucionales y demandas ciudadanas de seguridad, en un contexto donde el crimen organizado ya muestra capacidad de corrupción sistémica (casos de exmagistrados y ministros involucrados). Económicamente, el FMI proyecta desaceleración (3.8% PIB 2026 vs 4.6% 2025) por choques externos (aranceles EEUU) e impacto del crimen en turismo e IED. Socialmente, la ‘generación perdida’ amenaza el bono demográfico y agudiza fracturas intergeneracionales.
Análisis por Sector
| Sector | Riesgo |
|---|---|
| political | 7.0 |
| economic | 6.0 |
| social | 8.0 |
Matriz de Riesgo por Pilar
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Este informe de inteligencia sobre Costa Rica ha sido generado por el motor GRiskMon.
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