Perú enfrenta una coyuntura crítica en 2026, caracterizada por una creciente volatilidad macroeconómica y tensiones sociales exacerbadas. La inflación, aunque contenida en comparación con otros países de la región, sigue siendo un factor de preocupación debido a la dependencia de importaciones y la volatilidad de los precios internacionales de materias primas. La sostenibilidad de la deuda pública también es un tema clave, especialmente en un contexto de tasas de interés globales elevadas y un crecimiento económico proyectado del 2.5%, por debajo del promedio regional. Estas presiones económicas se ven agravadas por la crisis energética derivada de la interrupción del suministro de gas natural, que ha impactado tanto a la industria como al consumo doméstico. En el frente político, el ascenso de José María Balcázar a la presidencia marca un giro hacia políticas más intervencionistas, lo que ha generado incertidumbre entre los inversores y volatilidad en los mercados financieros locales. La tensión social sigue siendo alta, con manifestaciones recurrentes contra el aumento del costo de vida y la percepción de corrupción en el gobierno. Estos factores combinados sugieren un escenario de riesgo elevado en el corto plazo, con potenciales impactos negativos en la estabilidad política y económica del país.
Análisis por Sector
| Sector | Riesgo |
|---|---|
| political | 8.0 |
| economic | 7.0 |
| social | 9.0 |
Matriz de Riesgo por Pilar
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Este informe de inteligencia sobre Perú ha sido generado por el motor GRiskMon.
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