Costa Rica enfrenta un escenario complejo en 2026, caracterizado por tensiones multidimensionales. En el ámbito de seguridad, la presidenta electa Laura Fernández Delgado ha señalado la creciente influencia del crimen organizado como una amenaza existencial, comparando explícitamente el riesgo con los casos de México y El Salvador. Esto refleja una percepción de deterioro acelerado del tejido social, donde los homicidios en 2024 marcaron el segundo nivel más alto en la historia del país. El FMI proyecta un crecimiento económico de 3.8% para 2026, inferior al 4.6% de 2025, atribuido a los aranceles estadounidenses y cierres en zonas francas – revelando vulnerabilidades en el modelo de inserción global. La estrategia de Fernández combina elementos de mano dura (inspirados en Bukele) con cooperación reforzada con Estados Unidos (DEA/FBI), lo que podría generar fricciones institucionales dado el tradicional equilibrio costarricense entre seguridad y libertades civiles. Simultáneamente, el país busca posicionarse en cadenas de valor tecnológicas (hoja de ruta de semiconductores) mientras enfrenta presiones migratorias y climáticas que tensionan su capacidad institucional.
Análisis por Sector
| Sector | Riesgo |
|---|---|
| political | 6.0 |
| economic | 5.0 |
| social | 7.0 |
Matriz de Riesgo por Pilar
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Este informe de inteligencia sobre Costa Rica ha sido generado por el motor GRiskMon.
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