Costa Rica enfrenta un escenario complejo en 2026, con desafíos multidimensionales que requieren un análisis exhaustivo. En el ámbito de seguridad, la presidenta electa Laura Fernández Delgado ha manifestado una postura de ‘mano dura’ contra el crimen organizado, buscando evitar que el país alcance los niveles de violencia observados en México, El Salvador, Colombia y Ecuador. Esta postura, aunque popular entre ciertos sectores, plantea riesgos significativos en términos de derechos humanos y podría generar tensiones con actores internacionales. En el ámbito económico, el FMI proyecta un crecimiento del 3.8% para 2026, inferior al 4.6% de 2025, debido a factores externos como los aranceles estadounidenses y una demanda interna débil. Este escenario económico, combinado con un aumento en la inseguridad, podría afectar la inversión extranjera directa y el turismo, pilares clave de la economía costarricense. A nivel político, la llegada de Fernández al poder con un respaldo legislativo significativo (31 de 57 diputados) le otorga un margen de maniobra considerable para implementar reformas, pero también aumenta las expectativas de la población en un contexto de creciente descontento social. Finalmente, en el ámbito social, el aumento de la violencia y las tensiones económicas podrían exacerbar las desigualdades existentes y generar un clima de inestabilidad.
Análisis por Sector
| Sector | Riesgo |
|---|---|
| political | 6.0 |
| economic | 5.0 |
| social | 7.0 |
Matriz de Riesgo por Pilar
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Este informe de inteligencia sobre Costa Rica ha sido generado por el motor GRiskMon.
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